jueves, 3 de septiembre de 2009

El oso de agua (Tardigrada), un invertebrado indestructible


Llamados comúnmente osos de agua, constituyen un filo de invertebrados protóstomos segmentados microscópicos (de 0,1 a 1,2 mm) que habitan en el agua y poseen ocho patas. Los tardígrados fueron descritos por primera vez por Johann August Ephraim Goeze en 1773. El nombre Tardigrada significa "de paso lento" y fue dado por Lazzaro Spallanzani en 1777 justamente debido a la lentitud de este animal.La denominación oso de agua fue dada por Goeze (del alemán Kleine Wasser-Bären, literalmente ositos de agua) y proviene de la manera en la que caminan, similar al andar de un oso. Los adultos más grandes pueden alcanzar un largo de 1.5 mm, y lo más pequeños situarse por debajo de 0.1 mm. Las larvas pueden ser más pequeñas que 0.05 mm. Se conocen casi 1.000 especies de tardígrados.1 Algunos autores todavía los consideran una clase de artrópodos.

Tal vez la cualidad más fascinante de los tardígrados es su capacidad, en situaciones medioambientales extremas, de entrar en estados de animación suspendida conocidos como criptobiosis. Mediante un proceso de deshidratación, pueden pasar de tener el habitual 85% de agua corporal a quedarse con tan solo un 3%.

En este estado el crecimiento, la reproducción y el metabolismo se reducen o cesan temporalmente y así pueden pasar cientos, quizás miles, de años. A mediados de siglo XX, un científico holandés añadió agua a algunos tardígrados secos que estaban sobre la hoja de un helecho que llevaba seca en un museo desde el siglo XVII y, tras 200 años, se despertaron y continuaron su vida normalmente. Esta resistencia permite a los tardígrados sobrevivir a temporadas de frío y sequedad extremos, radiorresistencia a la radiación ionizante y resistencia al calor y la polución. Existen estudios que demuestran que, en estado de metabolismo indetectable, pueden sobrevivir a temperaturas que oscilan entre los -272º C y los 149º C, así como a la inmersión en alcohol puro y en éter.

Científicos rusos afirman haber encontrado tardígrados vivos en la cubierta de los cohetes recién llegados de vuelta del espacio exterior. Recientes investigaciones demuestran que son capaces de sobrevivir en el espacio exterior. Otra posible faceta sorprendente de estos invertebrados es que existen indicios importantes de que son eutélicos, es decir que el número de células de su cuerpo sería fijo para cada especie, como les ocurre a los nemátodos.

Fuente: La Reserva y Wikipedia.

1 comentarios:

Angriff dijo...

Guau... que bichitos increíbles!